El regreso de los muertos vivos: el limado lindo reloaded

24 03 2008

Era el viernes a la noche y estaba tratando de dilucidar en que iba a malgastar estos cuatro días sabáticos que el calendario oficial me regalaba para estar a puro ocio. De repente, vía MSN, me llega una invitación un poco particular y para nada interesante:

 LIMADO LINDO

¿Salís hoy nene?

NANO 

Si, salgo con unos amigos (mentira, me quedo en casa comiendo huevo de pascua  antes del domingo, mirando una película que ya vi cuatro veces)

 LIMADO LINDO

Ah.. porque abre un pub nuevo hoy, y quería ir a conocerlo. No se. Tranqui, tomar algo, charlar un poco… (¿tomar algo como? ¿cómo la última vez que tomamos algo (ver aquí)? Es una joda! 

NANO

Que mal! Ya arreglé con los chicos (Mentira! no arreglé nada, al contrario, estoy más desarreglado que nunca, perezco un corto. ¿ya dije lo de los huevos de pascuas? de acá al lunes voy a ser un montón de granos caminando, o intoxicado por el chocolate)

LIMADO LINDO 

Bueno, si cambiás de opinión, avisame, y salimos juntos (lamentablemente sabelo que no voy a cambiar de opinión. Entre salir con vos y quedarme en casa dándole más flacidez a esta panza, elijo lo último)

NANO 

Ok, si se pincha lo otro, te llamo. (MENTIRA! No te voy a llamar ni en pedo. A menos que tengas ganas de venir a engordar conmigo. Además de los huevos también tengo una rosca de pascua. Todo para esta noche.

 

Y a decir verdad, este flaco no se baja más de la palmea en la que vive pendulando. Mirá que después de toda la histeria con la que vive y se relaciona, yo, me voy a rebajar a volver a verte el pelo. ¡Pero por favor!

Prefiero mil veces mi joguin agujereado, mis ojotas hawainas viejas, mis chocolates y mis DVD repetidos.





Limado y sin salida…

19 02 2008

¿Yo dije que de Limado no íbamos a hablar más? Bueno, me retracto.

Los otros días me llamó por teléfono… no me explico que tenía en la cabeza cunado cometí el grave error de dárselo. En fin. La verdad es que no se lo notaba bien… lo cual es normal… porque lo normal en él, es que precisamente, no es normal, ni parecido, ni de lejos.

Me dijo unas cuantas cosas todas juntas, las cuales no pude metabolizar en el momento. Quizá porque me dijo todo junto, desordenado y en menos de 15 segundos… como es su costumbre. Me pidió que siguiéramos la charla por MSN. Ese maldito software le quita protagonismo al teléfono… lo hace parecer anacrónico e insuficiente para una comunicación auténtica. Ahora es todo por MSN: todo con letras de colores, estrellitas, zumbidos y emoticones animados. Ya nadie te manda a cagar por teléfono… ahora te ponen un emoticon animado en un inodoro. Yo prefiero que si me van a mandar a cagar me lo digan con palabras, no con dibujitos como si fueran acertijos. No sé…

En fin, me voy por las ramas. Como habría dicho antes, donde pongo el ojo, pongo la bala: sí, Limado era otro desvalido moral más. Si tuviera que dar un diagnóstico sería algo así como: Depresivo maníaco, con desordenes de ansiedad y adicciones varias. Ya lo había advertido en algún post anterior: mientras más problemas tienen más me gustan. (claro, que exagero cuando digo esto)

Para ir al grano: me dijo unas cuantas cosas. Yo si fuera su amigo, su hermano, o lo que sea, me preocuparía: admitió que tenía problemas con la droga (¡que novedad! él mismo era el único que no lo notaba); que además mezclaba con alcohol, que además tenía problemas con toda su familia, que además no sabía que hacer de su vida, que además usaba esas pulseras de cuero porque tenía marcas en las muñecas porque en dos ocasiones se había cortado las venas…. ¿Y que decir al respecto? En primera instancia, que Julieta tenía razón cuando dijo que el necesitaba buenas compañías; y el lo reconoce:

- ******* ***** (LIMADO) dice:

con todo lo q eso dice

- ******* ***** (LIMADO) dice:

mi familia, estoy solo

- ******* ***** (LIMADO) dice:

mis amigos no son amigos

- ******* ***** (LIMADO dice:

ni uno solo, los q estaban antes…

- ******* ***** (LIMADO) dice:

ya no estan, los sanos pq me encanrgue de cagarme en ellos

- ******* ***** (LIMADO) dice:

por los de ahora, q son todos todos o putos enfermos o drogadictos/as

- ******* ***** (LIMADO) dice:

TODOS

- ******* ***** (LIMADO) dice:

no se

Sólo voy a decir que desde el sábado vergonzoso no lo vi más. Sólo hablamos por teléfono en esa sola ocasión, y continuamos la charla por MSN.

Yo no soy ni Licenciado en Terapia Ocupacional, ni Psicólogo, Ni Médico Psiquiatra. Pero le insistí en que realmente la única forma de salir de toda esa locura, y de ese pozo es pedir ayuda. Acudir a un profesional.

Yo no soy quién para dar discursos éticos con respecto a nada. Es más, tal vez sea el mejor ejemplo de lo que no haya que hacer si alguien quiere llevar una buena vida adelante. De repente que alguien se pase de copas un sábado a la noche no significa nada. Es más, tal vez si te fumaste un churro alguna vez tampoco signifique nada. Pero cuando las cosas se van de las manos, cuando la propia vida oscila entre tratar de vivir o dejarse morir, es cuestión de un sólo segundo, de un sólo momento para tomar la decisión equivocada. Y acabarlo todo, antes de tratar de solucionar las cosas.

Mamá y papá hicieron lo que tenían que hacer… o lo que no tenían que hacer (dependiendo del caso) para traernos al mundo. Y desde ese momento la vida nos pertenece (aunque no estemos en posición de entenderlo), y somos nosotros, inmersos en un mundo, en este mundo. Tal vez sea cierto que este rodeado de mierda, que algunas cosas no se expliquen y escapen a las nociones de justicia; hasta nos puede parecer la idea de que muy a menudo Dios se olvida de echarle un vistazo al mundo que supuestamente creó. Pero tampoco podemos negar lo otro: las cosas buenas, positivas, hermosas y bellas. Al menos esa es mi postura. Creo que hay un poco de todo, lo malo se puede solucionar, o soportar. Y lo Bello hay que vivirlo en plenitud.

No todos tenemos la misma postura ante el mundo. Ni ante la vida.





Fin de semana… en quiebra

16 02 2008

Terminó la semana. Y la terminé antes de lo previsto. En lugar de estar posteando, debería estar estudiando matemáticas, para ir a rendir mañana a primera hora para conseguir un trabajo en el Estado. Pero me di por vencido antes de llegar, porque la verdad nunca entendí matemáticas, y me di cuenta que una semana no alcanza para recuperar lo que no aprendí en el secundario.

Este fin de semana quería salir. Otra vez. Pero mi pecuño en efectivo es escaso para salir de gira por los boliches locales. Así que no me queda otra que quedarme en casa, o encontrar alguna actividad sin arancel (lo cual dudo mucho)

Por si alguno lo pregunta, de Limado tengo novedades. Pero ya no me interesa. Me estuvo llamando toda la semana para vernos. Si tomo en cuenta la pocas, escasas, e ínfimas veces que lo vi, seguramente nos íbamos a ver para que me dijera algunas incoherencias, y para que quisiera tomar cerveza como un villero en pleno centro. Y eso no es buena prensa en un pueblo como este.

Hablando de este pueblo: Cristian me invitó a pasar unos días a Capital. Pero no se, todavía no puedo viajar. Tendría que ponerme al día con las cosas de la Universidad, pero eso cuesta mucho Mierrrrrda.

En la Oficina: con motivo del Día de los Enamorados, muy pocas (por no decir dos) chicas de la oficina recibieron regalos, las demás se sumieron dos tipos de reacciones diferentes: algunas sintieron envidia de las agraciadas con regalos cursis, mientras que las otras se deprimieron y se abocaron a la comida. Debe haber sido por eso que la Sra. Papa no se aguanto, y cuando salí almorzar me robó del escritorio la única factura con dulce de leche que me quedaba.  Al regresar la culpa le carcomió lo poco de conciencia que debe tener la garrafa con patas y me confesó el delito. Me la quería pagar, para remendar el daño. Pero me comporté como un caballero y le dije que no se hiciera problema…. más gorda de lo que está debe ser imposible.

Por otro lado es viernes a la noche, y el paquete de cigarrillos que compré no se donde lo perdí, en cualquier momento me fumo los sahumerios o los dedos, no se, me desespero.

Por lo pronto, a la cama. A ver alguna peli.

El buey solo, bien se lame. XD





Crónica de una histeria anunciada.

10 02 2008

Sí, lo sabía. Sabía donde me estaba metiendo, pero no me importó, no lo pensé, me daba igual.

Simpre hice lo mismo. Haber insistido en seguir viéndome con limado lindo, era igual que cuando me puse de novio con última mujer que estuve, sólo porque me daba pena saber que estaba mal y que había intentado suicidarse: tengo la morbosa idea de que yo soy la única salida de la depresión que pueden tener, por eso elijo siempre los desvalidos de autoestima, los que bordean la locura o la muerte, en vez de elegir profesionales exitosos, con todo ganado y nada por perder. Y es que eso me resulta aburrido, y esto, me resulta desafiante.

Anoche fui a cenar con mi viejo, mi hermana, la mujer de mi papá, y mi hermanastro recién venido de España, quien se sorprendía al escuchar que yo no tenía una Play Station III, ni un plasma 32 pulgadas, ni un teléfono celular último modelo. No sabía si sentirme pobre o anacrónico con mi Motorola V555 destruido por todos lados, el cual esa noche terminé de destruir.

Después de cenar a mi papá se le ocurrió que teníamos que ir al Casino. El cual desbordaba de gente. Directamente no había máquinas disponibles, estaban todas, absolutamente todas, ocupadas. Veteranas, bien vestidas en su mayoría, gastando fortunas, y jugándose las jubilaciones, hacían reverencias y caricias a las máquinas en búsqueda de la buena racha… enfermas por el juego.

Para no perder la costumbre, lo poco que jugué lo perdí. Y mientras esperaba que mi papá, mi hermana, y mi hermanastro terminaran de jugar me sonó el celular. Era Limado Lindo que me dijo de vernos, así que arreglamos encontrarnos no muy lejos del casino, y en escasos minutos.

A la hora indicada y cual estatua de bronce, estaba esperando a Limado Lindo. Y no hay que ser adivino para saber como iban a terminar las cosas. Porque eso ya era obvio de entrada. Pero de repente, me sobreviene el morbo, y me veo con el deseo de hacer cosas sin sentido, como por ejemplo, darle una oportunidad a este colgado

NANO

¿Vamos a tomar algo? Yo invito

LIMADO LINDO

Bueno dale.

NANO

¿A dónde querés ir?

LIMADO LINDO

No se. Compramos una cerveza en algún lado y la tomamos por ahí…

En ese momento no sabía si largar la carajada porque se trataba de un chiste, o de darle un sopapo en la nunca para reaccionara. ¿Tomar cerveza por ahí? Es como si tuvieras 18 años, y estuvieras con tus amigos de barrio del cono urbano, y te sentaras a media noche en una esquina desolada a tomar cerveza. Pero yo no tengo 18 años, ni estaba con mis amigos, ni vivo en el cono urbano.

NANO

¿Me lo decís en serio? Te estoy invitando a tomar algo a un lugar donde se toma algo, no al medio de la calle.

LIMADO LINDO

Bueno, tenés razón. Esperame que compro unos cigarrillos.

Y en este punto ya no se si seguir o dar de baja este blog. Aunque puedo dejar el blog, y comprarme una careta para salir a la calle después de lo sucedido.

Limado no estaba borracho, ni drogado. Suelo darme cuenta de esas cosas. Y puedo asegurar que estaba “fresco”. Entonces: por que extraña razón, este limado (porque ya no es más limado lindo) dice que entra a comprar cigarrillos, y sale de ese drugstore con un botella de cerveza de 1Lt, abajo del brazo!!!!!!!!!!

Simplemente rogué a todos los dioses que abrieran un abismo en las baldosas que estaban bajo mis pies y que me sepultaran 18 Mts. bajo tierra.

Traté de explicarle que no era lugar para tomar cerveza por la calle cual indigente si hogar. Insistí con que lo había invitado a un lugar decente y agradable a tomar algo. A lo cual me contestó que se había olvidado. Y sinceramente a esta altura pienso que es un espécimen digno de observación y estudio. Porque conocí gente limada, colgada, quemada, pero esto se excede de los límites de lo imaginable.

A continuación me dijo la siguiente seguidilla de estupideces sin sentido: que no sabía muy bien porque me había llamado, que tenía ganas de salir pero no sabía con quién, que quería ir a algún boliche de ambiente, y conocer a algún “hombre lindo” (cita textual de sus palabras).

¡¡¡Que bien!!! dije yo, mientras esperaba ansioso la milagrosa aparición de un taxi salvador que me sacara con urgencia del bizarro escenario. De todas maneras, no lo escupí en la cara, aunque era lo mínimo que se merecía. Le dije que al otro día tenía que madrugar, lo cual era mitad verdad, y me fui.

Buscar un taxi fue un infierno: un equipo de fútbol local había ganado algún partido, alguna copa, no sé, había ganado algo. Y los hinchas se habían acaparado la mitad del centro. Cuando hallé un taxi libre me tiré encima del mismo cual buitre hambriento.

No sé si el taxista me confundió con un turista o me vio la cara de pelotudo perdido, porque sencillamente agarró el camino que quiso… En una primera instancia pensé que un poco de alcohol y toda la perplejidad producida por la situación nerviosa precedente me habían inducido a que yo le dijera cualquier dirección menos la mía, pero no era así

NANO

Disculpame, ¿que dirección te dije?

TAXISTA

Me dijiste Belgrano y… la otra… me olvidé.

NANO

No te dije Belgrano y XXXXXX

O yo estoy loco, o el mundo cada día está más pajero, ¿como viene la mano? Todo el mundo se olvida lo que yo dije dos minutos atrás.

TAXISTA

Disculpame, te descuento las cuadras de más

Por supuesto no me descontó un puto centavo de nada. Pero no tenía ganas de discutir por tres pesos. Ya estaba con exceso de ira por todo lo acontecido esa noche. Cuando recibí mi vuelto, quise abrir la puerta del taxi… y no entiendo si fue un exceso de fuerza desmedida o una expresión de odio acumulado, pero el hecho es que cuando tiré de la manija del taxi, la partí. Si, la rompí, la partí al medio. Me quede con media manija en la mano, mientras el taxista se agarraba la cabeza por la destrucción que yo había ejecutado sobre su puerta. Ops!. “Te lo dejo acá” le dije al taxista mientras depositaba la mitad de la palanca de su puerta en el cenicero del apoya brazos. Y me baje por la otra puerta, pensando “que se joda el boludo este, por cobrarme de más”.

Entre en mi casa al borde la sinrazón. No sabía si llorar (porque sinceramente me sentía un pelotudo de hecho y de derecho, pero sin diploma), si romper algunas cosas, o si arremeter con tres porciones de torta que tenía en la heladera. Opté por la más sana: la torta.

Y mientras escribía este post, como a las tres de la mañana, el Limado me llama por teléfono para decirme si nos podíamos ver…. Y ahí fue cuando mi Motorola V555 murió. Un consejo para los que al ponerse nerviosos no miden sus actos (como yo): no se compren teléfonos celulares con tapita, porque pueden terminar en celulares “modelo para armar”

 

 





Yo: el boludo de siempre…

7 02 2008

Creo que tengo que retomar terapia. Sí, definitivamente… Hace dos post atrás, empezó siendo un dolor de huevos, después paso a ser un limado, más luego pasó a ser un Limado Lindo… Al principio no sabía muy bien como convencer a las lesbiana zorra de que no me interesaba su amigo en lo más mínimo. Y ayer me rebajé a lo más mínimo que podría haber llegado un ser humano con una mínima reminiscencia de dignidad. (tal vez exagero, pero sólo un poco)

Bueno, lo admito, ya es patético decir que alguien no te gusta y despertar al otro día a su lado en la misma cama… pero bueno, en definitiva, nadie sabe exactamente quien soy, por lo tanto, nadie va a venir a golpearme la puerta y decirme “patético”; y nadie va a venir a mi escritorio y me va a decir: “leí tu blog, y sos de cuarta”, así que lo cuento y ya.

Cuando digo que soy boludo, lo digo porque lisa y llanamente no debe haber nadie tan boludo como yo: me tomo la delicadeza de llamar a Limado Lindo como quien no quiere la cosa… porque en esta segunda oportunidad conservé el número. Resulta que me dice por teléfono que “justamente” me iba a escribir un mail. Él como siempre… colgado, oscilando, pendulando de las palmeras… la conversación termino de la siguiente manera:

LIMADO LINDO

Pasame tu fijo, que esta noche te llamo

NANO

465……

LIMADO LINDO

Ok, esta noche te llamo, igual ahora te mando el mail

NANO

bueno dale

Después de cortar el teléfono volví a la Oficina, y empecé a revisar el mail compulsivamente cada minuto, actualizaba la bandeja de entrada a cada rato.

A la noche, al llegar a casa también revisé el correo. También esperé que me llamara… ¿A vos te llamo?… a mí tampoco.

O sea: si me decís “te llamo”´, se supone que, a menos que se te haya caído un piano de cola encima de la cabeza o una tragedia de magnitud semejante, me vas a llamar; no vas a cometer la “guachada” de dejarme largas horas sentado junto al teléfono esperando que suceda el milagro… Aclaro: este tipo de cosas , como esperar que alguien me llame, ya las hice, hace tiempo ya, y me he sentido pelotudo por ello; y sinceramente no quiero volver a pasar por la misma avergonzante situación.

Al día siguiente, al levantarme me dije: “bueno, última oportunidad para este pedazo de basura”, reviso el correo antes de salir para el trabajo… ¿a vos te mandó el mail?… a mí tampoco. “Seguí participando” dije yo y me fui a trabajar.

Esta misma tarde, en el trabajo, me llega un mail de Limado Lindo. Cuando veo el encabezado pensé: bueno, ahora tiene que haber una explicación detallada de porque no me escribió ni me llamó el día de ayer, donde me pide disculpas, me dice lo bien que la pasó conmigo, y que quiere repetirlo… bueno, nada más alejado de la realidad, ese no es su “estilo literario”.

que haces nene?
yo re piantado

Ese fue su mail, en toda su extensión, cohesión y coherencia…

Por supuesto, la forma correcta de actuar al respecto hubiera sido no dar interés alguno a dicho mensaje y mandarlo a la carpeta de “Elementos Eliminados”. Pero no me pude contener, y el protocolo se me fue a la mierda. A falta de privacidad en mi oficina, me metí en la Oficina de Liquidación de Sueldos, donde Mariela se rasca a cuatro manos. La despojé de su silla, me apropié de su escritorio, y arremetí con el teléfono. Una vez establecida la comunicación intenté explicarle lo mal que está prometer a alguien que “va a llamar” para luego darse a la fuga. Y mientas me salía espuma por la boca, le dije de manera… digamos que grosera, que para escribirme semejante huevada, era preferible que invirtiere su “valioso” tiempo en hacer otras actividades más acordes a su personalidad: no se, tomar alcohol, drogarse un poco, o mirar una porno. Bueno, no fue taaaan agresivo, pero digamos que no fui cordial tampoco. Una vez que la espuma rábica se disipara de mi boca caí en la boludez, sí, otra vez:

NANO

No te hagas problema, seguro que no pudiste llamar

LIMADO LINDO

Si podía… pero me olvidé

Ya de entrada si te olvidas que me ibas a llamar, no me quiero imaginar el día de mi cumpleaños lo que podría llegar a suceder.

Bueno, digamos que ni si, ni no, ni blanco, ni negro. Yo corté porque por razones de peligro de despido no podía seguir a los alaridos limpios como si estuviera en una cabina telefónica… y todo quedó en la nada.