Quisiera ser adoptado (o sobre como soportar ser parte de la familia que uno nunca elegiría)

8 07 2008

¿Alguna vez sintieron que no encajan en la familia que les tocó? ¿Acaso, de niños, nunca entraron de puntillas en la habitación de sus padres y sigilosamente buscaron algún documento comprometedor? Si la respuesta es negativa, seguramente no se sentirá identificado con este post.

Pero, si por el contrario, se han sentido ilusionados de encontrar una partida de nacimiento con su nombre a la cabeza y luego con la leyenda “Hijo de Amalita Fortabat” o “Hijo de Ernestina de Noble“, entonces hemos pasado por lo mismo.

Lamentablemente no soy hijo no de Amalita Fortabat, ni tampoco de Ernestina de Noble. Soy hijo de mi padre y de mi madre (¡que deducción!) y no hay nada que hacerle. Además de la ya entendida desgracia, tengo tres hermanos, con los cuales, seguramente dentro de algunos años, tenga que pelear por una jugosa herencia que asciende hoy a los $0.25, más la propiedad (cucha del perro).

¿Tiene todo esto algo de sentido? Sí claro que lo tiene. El post de hoy tiene que ver con el feliz desenlace de algo que empezó hace unos 8 meses aproximadamente. (Para más detalles, sírvase curiosear por acá)

MI hermana, finalmente después de tanto papelito, papelón, documentos, apostilla , visado y otras mierdas, logro recuperar su permiso de residencia. Desde que desde Barcelona dieron el OK para que pudiera entrar, no tardo nada en conseguirse un pasaje para volver. Pero no permitamos engaños… no es porque ella tiene alma de española, ni porque tenga un trabajo de Gerente de Banco. No, es sólo porque tiene novio allá. Las cosas que hace una mujer desesperada…. (Si las conoceremos: si no… ¡aprendan de zorra!)

Este sábado, se organizó en lo de mi abuela una pequeña reunión familiar para despedir a mi hermana. Por suerte, todo salió bien, y para estas horas, calculo que debe estar recuperando el tiempo perdido con su novio (¡quien pudiera!)

Pero basta de preámbulos y vayamos al grano. Yo se que todos se mueren por saber los entretelones de esta gran aventura.

Arreglate para la foto

Pongamos las cosas en orden. Cuando yo digo que me gusta ir a Buenos Aires, me refiero que me gusta caminar, salir, conocer. Visitar Puerto Madero (que top), Palermo, hacer shopping, ir al cine, etc, etc.

De ninguna manera, en mi cabeza está la idea de ir por unas pocas horas y encima para estar encerrado cual canario en un aeropuerto. Pero me la tuve que bancar. Me arruinaron el fin de semana para ir a despedir a mi hermana al aeropuerto. Y no podía decir que no. Bah, en realidad si podía, pero tenía que pagar el precio de quedar como un insensible y un desalmado.

Así que ante la propuesta de viajar ininterrumpidamente por 15Hs, cual paria por las autovía 2, decidí tomármelo con calma e iniciativa.

Ya que mi madre y mi hermana se habían complotado para desmoronar mi salida de fin de semana, pensé en sacarle el jugo al viaje. Me vestí con mis mejores arapos. Hice un trabajo de ingeniería estética con mi (poco) pelo, con cresta incluida, y hasta me pasé loción astringente en la cara. ¿Todo esto para mi hermana? obviamente que no. El amor puede estar a la vuelta de la esquina, o a un equipaje de distancia. A esta altura del invierno, y con lo que cuesta sobrevivirlo solo, no podía perderme la oportunidad de conseguir como novio un piloto de aerolínea extranjera.

Pero no todo sale como uno lo planea. Hay que tener un pensamiento de proyecto: saber que es lo que se va a hacer y bajo que circunstancias, tomar todas las precauciones y calcular todos los movimientos; todas tareas que no se me ocurrió ni por casualidad hacer antes de salir.

Ya de entrada, el pantalón “Beige” que me puse, era muy bonito…. pero para usarlo en verano. Definitivamente no da, ponerse un pantalón finito como papel de calcar y salir a la calle con -2°C. ¡Vamos! ¿A quien se le ocurre? Sólo a mi.

En fin el problema inicial se dio en el bus de ida. Entradas las 5am quise aprovechar para leer algo de la facultad y así matar dos pájaros de un tiro: adelantar estudio y hacer más llevadero el aburrido viaje. Mientras mis amigos estaban meneándose en una pista de baile e ingiriendo algún que otro delicioso trago, yo llevaba mi nervio óptico al borde del colapso tratando de leer algún renglón de mis apuntes con la miserable ayuda de una paupérrima lucecita que no me dejaba ver ni la punta de la nariz.

No me quedaba otra que dormir. Los asientos no eran de categoría ejecutiva, pero digamos que a las alturas del camino, se dejaban querer bastante. Pero se me presentó una cuestión inesperada: no podía apoyar la cabeza en el respaldo…¿porque no? Muy sencillo: yo no estuve 4 horas haciendo en mi cabello una escultura al estilo de Marta Minujin, que además de llevarme horas y de la obligación de apropiarme de un criterio estético que no me convence del todo, me demandó medio pote de gel “efecto cemento” para arruinarlo a las dos horas de haber abordado el micro. Probé dormir erguido, pero parecía la momia de Tutankamon en decadencia; traté de dormir de costado, ¡pero el pelo se me aplastaba igual!. ¡¿Qué es esto!? me dije, ¡una pesadilla!. Hasta pensé que podía dormir colgado de las barras del techo, tipo murciélago, para salvaguardar mi moderno y “tooopppisimo” peinado. Pero de todas maneras no iba a resultar. Al fin y al cabo, como a todo ser humano endeble, el sueño me venció. Desperté entrando a la capital, sin tener la más mínima ubicación en plano espacio-tiempo.

Fue mucho después, una vez llegado al aeropuerto, que me vi el reflejo en los vidrios polarizados del bus: los pocos pelos que tengo parecían una maraña de fideos para sopa, mis ojos estaban hechos compota, tenia lagañas en los ojos, cara de drogadicto en su peor momento de adicción, y además un aliento que mataba a todo ser vivo a 5km a la redonda. Creí perder la cabeza, sentí frustración y ganas de suicidarme tirándome abajo del carrito con que los pasajeros pasean sus maletas. Finalmente, y como siempre, elegí el camino fácil: me puse el gorro de lana y los lentes negros. Asunto arreglado. Cualquier cosa, no soy argentino, vengo de Marte.

Catering Ezeiza

Promediando la cena de despedida de mi hermana, me alisté con un tupper de dimensiones considerables, me paré frente a mi avejentada abuelita y le dije:

NANO

Poneme sanguchitos para el viaje

ABUELA

No nene. ¿que te pensas? los guardo para mañana.

MAMA

Ni se te ocurra

ABUELA

¿porque no? se va a morir de hambre en el viaje. Yo te pongo unos sanguchotos y pizzetas, y unas porciones de torta de naranja, que al hice yo como a vos te gusta

MI HERMANA PATO

¡Ay no nano! sos re villa (villa, villero, negro, grassa)

MAMA

Yo me siento en otro lado y no te conozco si sacas ese tupper de la mochila en el medio del aeropuerto

NANO

Técnicamente, no va a estar en mi mochila. Va estar en tu bolso.

MAMA

Ni loca!

Con toda su sensibilidad de abuela, me preparo los sanguchitos, los sacramentitos de jamón y queso, las pizzetas, y la infaltable torta de naranja que mi abuela prepara para todas las ocasiones (cumpleaños, no-cumpleaños, casamientos, divorcios, velorios, visitas anunciadas, agasajos en general).

Estando en Ezeiza, el tupper permanecía intacto en el bolso de mi mamá donde y lo introduje pese a sus gritos y negativas, en fin, como cuando niño, hice oídos sordos a sus palabras.

Pero como en esta familia, nadie tiene una coherencia ética constante, lo que se dijo ayer, es el día y la noche con lo que hacen mañana. Estando en Ezeiza, y como a las lauchas les dolía poner algunos pesos en aperitivos arremetieron con mis vituallas, dejándome un mísero sanguchito. No se comieron el tupper porque es demasiado duro.

De shopping en el aeropuerto

Mi madre… seres desubicados en el tiempo y en el espacio si los habrá.

Si alguien alguna vez vislumbro un energúmeno de corta estatura donde la excentricidad, la locura, y el desquicio se resumen en un solo sujeto…. ¡esa es mi mamá!

Emprendió una recorrida por todos los negocios del aeropuerto y de todos salía con una bolsita.

MAMA

“Le compré un libro a tu hermana (la otra). Y un librito a Juan. Y un chocolate para Pablo. Y un celular de juguete para Ian pobrecito. Y a Gonzalo algo le tenía que comprar… le llevo esta camiseta de Boca

NANO

Mamá, Gonzalito es de River.

MAMA

Ay bueno, el todavía no sabe

NANO

Mamá, tiene 10 años. ¡no diez meses! y gracias a dios no salio con el cerebro de canario de su madre. Y además ¿no era que no tenías mucho dinero?

NANO

Sí, pero allá hay un cajero electrónico, y saque unos pesos

¡Corten! Hacemos otra toma….

Luz, cámara… ¡acción!… cri cri… acción es lo que le falta a mi vida. Tengo menos acción que un documental sobre la reproducción de las amebas. Me fui por las ramas…

Llegado el momento culmine del viaje, mi hermana estaba lista para abordar el avión

NANO

Pato, es la otra terminal la tuya

MI HERMANA PATO

No es acá. puerta 11

NANO

Si puerta 11 pero de la terminal B, esta es la A

MI HERMANA PATO

Callate¡ ¿Vos que sabes?

NANO

Bueno….

Al momento de abordar, mamá y yo abrazamos a mi hermana hasta juntarle los pulmones entre sí. Lloramos, porque si queremos llorar, lloramos. Más que una despedida parecía un velorio. Yo en realidad lloraba por toda la plata que me hicieron gastar. Pero disimulé bastante.

Luego de más abrazos, mas lágrimas, y de los redundantes “llamá cuando llegues” de mi mamá, mi hermana se dirigió a la puerta de embarque y…. ¿que había dicho yo unas líneas más arriba? ¡Estábamos en la terminal equivocada!

Salimos de la terminal A, rumbo a la terminal B, ya con demora, un rasgo muy característico en esta familia.

NANO

¡Te lo dije!

MI HERMANA PATO

Callate pelotudo y prendé un cigarrillo que después no voy a poder fumar por 12 horas!!!

Aquella vez que la fui a buscar, luego de varios años sin verla, ni me preguntó como estaba, ni me dijo “me alegro verte”. Sus primeras frases fueron: “¿Cuanto está el Euro?” y “Prendé un cigarrillo que hace 12 horas que no fumo!!!!”

Típico… es mi hermana. ¿Se entiende porque hubiera preferido que me abandonaran en un bote de basura?

Finalmente, nos despedimos. Esta vez en serio. Pero con la ventaja de que teníamos un ensayo del asunto en la otra Terminal. Así que, fieles al estilo de la familia, hicimos un segundo escándalo, pero en la otra Terminal. Por supuesto yo seguía desde hace mas de 8 horas, con mi gorrito de lana, y mis lentes oscuros… lo que me faltaba era encontrar algún conocido ¡y yo en ese estado!

Mi hermana cruzó la puerta de embarque, y esa fue la ultima vez que la vimos. Y seguramente, será la última por varios años.

A mi lado, lo peor: mi madre, llorando a moco tendido. Hubiera preferido meterme en la valija de mi hermana, y viajar a otra galaxia lejos de la mujer, que dice, haberme tenido en su vientre por nueve meses… aunque yo reclamo pruebas.

MAMA (llorando)

Despedirla dos veces en un año, es muy fuerte. Pero peor es haberla despedido dos veces en 15 minutos

NANO

Mami… no te soporto. Volvete sola a Mar del Plata

MAMA

¡No! Que me quedé sin dinero





Calientapies, se busca.

8 06 2008

Yo no se cuales son sus planes. No se cuantos de ustedes tienen la suerte de tener pareja, novio, perro, o bolsa de agua caliente para meter en la cama. Pero mi caso es que no tengo ninguna de esas cosas. y el invierno se está poniendo duro en este pueblo….. y no precisamente “duro” como quisiéremos que se ponga….

¿Recuerda este post donde yo les contaba sobre un película próxima a estrenarse?

Bueno, por esas cosas de la piratería cibernética logré conseguirla, y verla… en inglés. El idioma no fue un obstáculo para que terminara de ver las película con deseos de acabar con mi miserable vida. Las relaciones sos así de perfectas sólo en cines….

Así que ya que tengo trabajo nuevo estaba pensando en contratar una mucama, pero voy a destinar esos fondos para otra urgencia.

Se ofrece:

  • Relación estable, de acá a diciembre (cuando vuelva el calor, si te he visto, no me acuerdo)
  • TV por cable
  • Internet banda ancha
  • Cama de dos plazas, amplia, cómoda, con compañero incluido
  • Reproductor de DVD

Se solicita:

  • Que me calienten los pies fríos…. y unos mimos de “yapa” no vienen mal

Otras condiciones:

  • No lavo, no plancho, no cocino, no tiendo la cama, y el la TV se mira el canal que yo quiero.

Y bueno, si nada de esto resulta, estaría interesado en comprar un calefactor usado, y un muñeco de peluche tamaño real, para simular compañía.

Los interesados, por favor dejar mensaje (con foto incluida y referencias), nos contactaremos a la brevedad.

 

 





El que se va sin que lo echen…

8 06 2008

Sí, es así de sencillo. Vuelvo para seguir denunciando las injusticias de este mundo. Bueno en realidad vuelvo a seguir tirando mierda a diestra y sinistra.

¿Cómo han estado todos? Muchas gracias a todos los que dejaron mensajes de aliento, saludos e insultos… me siento muy importante…Sniffff

Yo no tengo grandes cosas para contar. Bah, en realidad alguna que otra cosilla interesante les puedo adelantar-.

Entre el interminable conflicto entre el campo y el gobierno, y el deceso físico de Bernanrdo  Neustad no consigo  hallarme en este mundo cada día más loco.(por si no lo advirtieron, esto fue sarcasmo)

Así que pasemos a lo que nos interesa.

Matrimonios y algo más.

Mi amiga Stefi, que no puede aceptar que es la solterona por excelencia en todos sus cículos sociales, me pidió que la acompañara al cumpleaños de la hija de Mica, quien fue nuestra compñañera de secundario allá y hace tiempo.

Pese a mi descontento con su plan, acepeté, poque para eso están los amigos: para savrificar nuestras horas de ocio por sus caprichos inconsistentes.

Hacía varios años que yo no veía a Mica, y pensé que no iba a ser muy diferente desde entonces. Pero parece que desde la última vez que la había visto, Mica se había dedicado a engullir cunado bocado encontrara porque sinceramente, no estaba gorda, esteba hecha un ballena. ¡Que imágen por Dios!

Con dos críos, y un marido con las orejas como las de Dumbo, Mica parecía haber aumentado 20 Kg. como si nada.

Creo que fue una tarde tirada a la basura. Estuve encerrado en un diminuto departamento, sin un tema de conversación decente. Y mientras tanto, percibí que el caracter podrido por el que Mica era harto conocida en la escuela, se había transformado ahora, en su pedagogía infantil. En efecto, la muy turra se dririgía a sus jóvenes críos al igual que hacía con sus compañeros de clase, cito ejemplos:

“La concha de tu madre pendejo, te dije que no toques eso”

“Nena (a su hija) me tenes harta, querés que te cague a palos”

“dejenme de joder, me tiene las bolas por el piso. Miren Patito Feo y no me rompan más”

Divina ¿no? con una madre así, los reformatorios no tienen razón de existir ¿verdad?.

Al salir de ese infierno le aclaré a Stefi: “Y te quejas de ser la soltera…. Imaginate con esos 20 Kg de más y con dos pendejos incontrolables. Conociéndote, ya te habrías suicidado”

Y me contestó: “Sí, pero ella tiene marido”

Que conformistas que son, la reputa madre.

A brillar mi amor

Otro fin de semana encerrado como laucha en su cobacha. Sí. La inmunda lesbiana zorra que prometió salir conmigo, me dejó plantado nuevamente.

POr suerte fui a cenar a lo de Javi y Ale (los menciono, porque después, me llaman por teléfono para decir que no escribo en el puto blog que me invitaron a comer…¿contentos?)

Así que aproveché para ahogar mis penas… no con alcohol, ni con drogas…. nahhh eso es para principiantes. Me clavé dos platos de ñoquis que amasó Marcelos… buenísimos. Luego, torta de frutas, después medio kg de helado, y para bajar todo eso…  2 lts de café…. hoy ando barrrrrrbaro del estómago he…

Javi se ofreció a traerme a casa. El insiste que yo vivo en el campo, porque no vivo en el centro como él (ja, vivo en un countrie darling). Y la verdad, mejor no haber salido. No se muy bien, si es el frio, o la situación económica, pero no  había un alma en la calle, parecía un pueblo fantasma. ¿Donde quedó la juventud? DIossss





Maldito insomnio y llamado a la solidaridad.

21 04 2008

Esta tarde estaba preocupado porque no encontraba el tiempo oportuno para dedicarle al blog. Se ve que alguno de mis asiduos lectores (?¡?¡?) me echó una tonelada de maldiciones que no me permitieron pegar un ojo en toda la puta noche. Apuesto todo a que fue Dani…. es del tipo de gente que puede llegar a hacer ese tipo de maldades.

Quise dormir temprano porque mañana es mi primer día de responsabilidad exclusiva, es decir, tenía que abrir las puertas del consultorio. Entre los ruidos de mi persiana, los perros del vecino, y los gemidos fingidos de la inquilina de arriba, se me hizo imposible dormir.

Me levante, fume, me volví a acostar, me levante, fumé, leí 10 páginas de un libro y dos artículos de revista Ñ de Clarín. Y sigo sin poder dormir. Ahora son las 3.30 de la mañana y tengo miedo de volver a la cama, dormirme de una buena vez, y no poder despertarme mañana para ir a trabajar, y por lo tanto, quedarme sin trabajo antes de cobrar el primer mes.

No tengo mucho para contar. Lo más atroz que me ocurrió esta semana fue que se me rompió la silla de la PC. Cuestión por la cual estuve a punto de quitarme la vida. Yo se que suena exagerado. Pero bueno, yo no puedo sentarme adelante de la PC con una silla normal. Lo peor es que se me rompió por que me senté… sólo porque me senté…. (el primero que llegue a insinuar que estoy excedido en peso, más le vale que corra por su vida). En efecto, cuando me senté, sentí un “crack”, inspeccioné la silla, pero (obviamente) sin pararme de ella, y no observé nada fuera de su lugar. Fue un poco después cuando, queriendo utilizar las rueditas, me impulsé hacia atrás y me vine al suelo donde casi muero desnucado, lo que hubiese preferido antes que quedar vivo y sin silla.

Por este motivo acabo de abrir una cuenta corriente en Banco Nación para que los asiduos lectores de este blog (¿serán 4?¿5?) colaboren generosamente para la adquisición de una nueva silla con rueditas… porque yo, así, no puedo….¡¡¡NO PUEDO ESTAR FRENTE A LA PC EN UNA SILLA NORMAL!!!!

Bueno, eso es todo por este boletín.

Para los residentes en Mar del Plata, si mañana ven un muerto caminando… saluden





De Shopping y otras aventuras cortas

7 04 2008

Este sábado salí de compras. Cómo quiero dar una buena imagen en el nuevo trabajo, acudí cual loca obsesiva al centro a comprarme corbatas, camisas, y accesorios varios para demostrarme despampanante esta semana.

Como solía pasarme en mi más tierna adolescencia, me gasté hasta lo que no tenía en ropa. Este proceso de continuo derroche de dinero, terminó generando una compulsiva comilona de sábado por la noche para expiar las culpas. Sin tomar en cuenta, que además me fumé dos atados de cigarrillos.

En fin. Salimos con Zorra, ambos como libélulas saltimbanquis de vidriera en vidriera. Jugando a que éramos novios delante de las escrupulosas vendedoras y vendedores.

¡CHAN!

En plena recorrida céntrica, me llega un mensaje de mi asistonta, Pato. “Che, Bolu, tengo un “petit” (eso quiere decir una noticia, novedad o chusmerío de oficina) que te vas a quedar lacio”.

Obviamente, le devolví el mensaje, ansioso por enterarme de la noti-novedad que la había impulsado a interrumpir mis compras compulsivas de fin de semana. Hasta que llegó la esperada respuesta: “A Vero F. y a Anita M. les aumentaron el sueldo” No sabía si arrojarme debajo de un colectivo en marcha o cortarme las venas con la tarjeta de crédito. Intenté contarle a Zorra de las cosas, pero no me salían las palabras, solo me salían insultos y maldiciones cual caudales incontenibles. Por eso la llamé a mi asistonta, y a los gritos en pleno centro, le dije: “¡¡¡¡¡COMO QUE LES AUMENTARON EL SUELDO!!!!!!!!!!!!”. Era de no creer. En menos de un año a Vero F. le aumentaron el sueldo dos putas veces. Y mi no me dan ni un descuento digno del 20% para hacer las compras ahí. Contuve la calma porque se que me quedan pocos días para renunciar. Pero Zorra también demostró indignación ante la noticia.

HOLA SUSANA, TE ESTAMOS LLAMANDO….

En plena recorrida céntrica, cuando ya teníamos las manos llenas de bolsas, nos para un flaco en una esquina.

MATÍAS

Hola chicos, ¿quieren ir a cenar esta noche a Pinar de Rocha?. Les comento que por sólo $10.00 tienen la cena, show….. bla bla bla (donde “bla” sustituye a todo el “speech” para hacer la promoción).

Yo, monté una escena improvisada para hacerme pasar por novio de zorra. Mirandola a ella, digo:

NANO

Yo tengo que ir a cenar a lo de mi vieja hoy, y vos tenés que venir conmigo.

ZORRA

(le vi las inteciones con el joven tarjetero)

mmm, bueno, ¿vos hasta que hora estás acá?

MATÍAS

Hasta las ocho. Mirá (mientras toma una birome y escribe en la tarjeta) mi nombre es Matías…

Ahí me percaté de que Zorra, sin avergonzarse de lo avanzada en años que está, estaba interesada en el pequeño púber.

NANO

Bueno… anotale el celular… (queriéndome hacer el novio gracioso)

MATÍAS

…y mi celular es… (Mientras se lo anotaba en la tarjeta junto a su nombre)

NANO

¡¿Le estás dando el teléfono a mi novia adelante mío?! (que pregunta estúpida, era obvio que lo estaba haciendo)

MATÍAS

No, en realidad te lo estoy dando a vos.

Zorra y yo nos quedamos inmóviles cual estatuas. Estupefactos ante la respuesta, no dijimos palabra alguna. Yo me quedé seco por que no pensé nunca que esa iba a ser la respuesta, y Zorra se quedó patitiesa porque entendió que con esas carnes flácidas ya no puede levantar ni sospechas (sorry Zorra, sabías que iba a poner cosas feas de ti, aunque sean mentira).

LIQUIDACIONES Y CAFECIIIITOOOOO

Nos encontramos con la Tía Claudio (sí, es Claudi-o con “o”) por la peatonal y los tres nos metimos a revolver estantes en un local que estaba de liquidación ¡Aguanten las liquidaciones! Eso es todo a lo que puedo aspirar con el sueldo que gano. Pero yo ya había gastado todos mis haberes, y ya estaba más seco que el Sahara. Tuvo que socorrerme Zorra para poder comprar un triste sweater…. éramos taaaan pobres.

Fuimos a tomar un café los tres. Como si fuéramos un grupo de solteronas que salía del Casino después de una tarde entera se obsesiva ludopatía. En la mesa de lado había una dama mayor (una vieja, bah). Con su pelo canoso bien peinado, en el cual seguramente había gastado una pack completo de spray, (supongo que lo debería tener duro como un casco). Vestida con un traje a composé, de color rojo apagado que parecía que estaba envuelta en una alfombra. De ambas muñecas y del cuello le colgaban al rededor de unos U$S 250.000 en bijou, lo cual me hizo sospechar que era ese exceso de peso en su cuello lo que el había producido esa prominente joroba con el transcurrir de los años. Sola en una mesa para cuatro, tomando café y mirando para adelante, sentada lo más derecha que la joroba le permitía. Fue como proyectarme dentro de 50 años. Sólo que seguramente para esa época yo no tenga pelo para echarme spray, ni tampoco bijou costosa para lucir. Y en lugar de café, me estaría clavando un vodka del pico. Pero ese no era el punto.

Después de que pudimos coordinar una conversación coherente entre los tres (porque parecíamos cotorras con sobredosis de cafeína), con Zorra, le contamos a Tía Claudio del suceso ocurrido minutos antes de encontrarnos con él.

La Tía Claudio es mi primer amigo gay. Lo conozco desde hace años y tenemos una amistad fuerte. Pero yo siempre cometo el error de seguir sus consejos. Mientras que él me decía que tenía que mandarle un mensaje al tarjetero, Zorra me decía que era muy desubicado hacer una cosa así. Era como escuchar a Dios de un oído y al Diablo del otro. Justo del oído que zorra me hablaba estoy medio sordo, así que le hice caso a la Tía Claudio.

Le mando un mensaje: “DIsculpame. ¿El teléfono era para mí o para mi “novia”? Lo de novia se lo puse entre comillas para que no quedaran dudas, y quedara bien claro que precisamente no era mi novia.

La respuesta: Es para los dos. Para cuando quieran venir a cenar a Pinar, así les sale más barato”

Tipo que me cortaron el rostro ¿no?.

No le contesté porque ya con esa respuesta me había rebajado a la peor vergüenza. Pero le hubiera dicho: “Mirá pedazo de gato de cuarta categoría, si voy a Pinar de Rocha no va a ser para comer más barato, voy a ir directamente a escupirte un ojo”

Y sí. Es que no se puede ser tan turro.

Habiéndome gastado la plata, y habiendo sido objeto de burla de un simple tarjetero, me encerré todo el fin de semana a comer como cerdo.

Ah, gracias por la ayuda para el sweater Zorra, pero lo vamos a tener que cambiar, acabo de engordar 7 kilos.