24
23 02 2008No, no voy a hablar de Jack Bauer o Kiefer Sutherland. Tampoco voy a teorizar de cómo salvar al mundo en 24 horas, y mucho menos voy a tratar el tema del juego de consola que se corresponde con la serie. Y ya que estamos siendo sinceros, creo que si alguna vez vi alguna escena de la serie fue de pura casualidad.
El tema es más grave. Cumplo años. O eso se supone.
Faltan 24 Horas para que sea 24 de Febrero y yo cumpla 24 años. Son muchas veces 24, debería jugarle a la quiniela. Tal vez gane algo. Pero no me considero con suerte como para ganar.
En primer lugar estoy más que harto de escuchar la frase “¡24! que linda edad”. No dudo que sea una linda edad, uno es joven pero no tanto, y es adulto (aunque sea una verdad a medias). El tema es que cumplir 24 años es “lindo y maravilloso” cuando has tenido la oportunidad de disfrutar los 23, los 22, los 21, etc. Si por lo contrario, de los 18 a los 24 sentiste que pasaron 10 meses cuando en realidad pasaron 6 putos años sin hacer nada trascendente (mi caso) puede que entres en una crisis como la mía. Sí, una crisis que se supera de la mejor manera: comiendo mucho y haciendo nada, a los sumo, ver TV o postear escándalos personales…
Mientras que el reloj sigue su rumbo sin dejarme tregua para terminar con un poco de satisfacción mis jóvenes 23 años, trato de reflexionar acerca de los logros obtenidos los últimos años. Es decir, ninguno. Más bien antes de darme cuenta de que tengo casi 24 años, pero parezco de 29 y que además no hice mucho en los últimos años, prefiero producirme un shock mental viendo algún capítulo de la Banda del Golden Rocket o Montaña Rusa en Volver y de esta forma hacer de cuenta que todavía tengo 15 años.
Se supone que a los 24 años uno tiene que tener determinadas características: belleza, éxito, simpatía. Algo así como el muchacho de la foto, (que casualmente me vino a desear feliz cumpleaños hace un rato, pero le dije que vuelva mañana, ¡que se había confundido la fecha!). En cambio, no soy como él, no me le parezco, para que se den una idea, me siento mas o menos así. Sí, soy como el monumento a la flacidez.
Además de eso, como algunos saben, tengo una
fuerte adicción al chocolate, sobre todo a este alfajor así que no tuve mejor idea que comer cuanto alfajor pude comprar, quedando como un niño pre-adolescente con la ebullición de hormonas escapando por los poros.
Así que después de todo esto, no me queda otra que no festejar mi cumpleaños. Este año, a comparación de todos los años anteriores, no voy a festejar. Primero porque no tengo ganas, segundo porque no tengo efectivo, y tercero, porque voy a hacer de cuenta que no cumplí años. Voy a seguir teniendo 23. Y si puedo, voy a mentir, diciendo que tengo 22 años. Mierda!
Bueno, pero pensándolo bien, si voy a festejar. Voy a salir, a bailar, o dar pena en la pista que es lo mismo. El alcohol borra todo, hasta la memoria. 
Hablando seriamente, estoy bien con la edad que tengo, aunque sería mejor que el tiempo pasara más lento. Los últimos 2 años pasaron como ráfagas. Eso explica el hecho de que tenga menos pelo en la cabeza.
Así que el que no deje un mensaje de salutación por el vigésimo cuarto aniversario de mi natalicio, se puede ir bien al carajo.
He dicho!
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Etiquetas: festejo, 24, Jack Bauer, Kiefer Sutherland, Montaña Rusa, La Banda del Golden Rocket, Volver, acne, chocolate, alfajores, cumpleaños, cumple, aburrieminto, años, años años y años, alguien que me preste un revovler por favor?
Categorías : En vivo y en privado...
Se supone que a los 24 años uno tiene que tener determinadas características: belleza, éxito, simpatía. Algo así como el muchacho de la foto, (que casualmente me vino a desear feliz cumpleaños hace un rato, pero le dije que vuelva mañana, ¡que se había confundido la fecha!). En cambio, no soy como él, no me le parezco, para que se den una idea, me siento mas o menos 










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