El día después

10 02 2008

Con dolor de cabeza, y con toda la furia acumulada, me desperté sobresaltado. Era tarde, y tenía un cumpleaños en un pueblo cerca de la ciudad. Que loco. En un pueblo, cerca de este otro pueblo grande.

La promesa era tentadora: un quincho con piscina, al menos eso me habían dicho. Pero al llegar, no todo era tan perfecto. No era un quincho, era más bien una choza, y la piscina tenía similares magnitudes que una pelopincho.

Por empezar, al levantarme seguí comiendo, para no perder la costumbre. Me tomé un potente café para disipar las reminiscencias de angustia de la noche anterior. Me senté en la PC, que la había dejado encendida después de postear lo vergonzoso de mi sábado.

Estaba releyendo lo que había escrito, y sinceramente, si no supiera que lo había escrito yo, sentiría pena y vergüenza ajena. Pero al contrario, siento pena por mí, y vergüenza no tanto, porque siempre lo dije: nadie va a venir a decirme en la cara “leí tu blog y sos de cuarta”.

Para allegarme al cumpleaños tuve que compartir auto. El chofer era el primo de mi amiga Estefi. Reconozco que estaba medio estúpido, y enojado conmigo mismo, por haberme enroscado en una situación que ya desde el principio no tenía ni pies ni cabeza. Pero no podía sentirme peor. O sí. Sí que podía: si tuviera que imaginarme un escenario donde expresar mi melancolía sería una cosa como… no se… viajando en góndola por los canales de Venecia ambientado con “All by my self” de Celine como fondo dramático y musical. O desparramado sobre el techo de un fitito como Amy Lee en el video Clip de My Immortal. Pero no era eso lo que había, el escenario era el siguiente: yo, en el asiento trasero de un auto, por un camino de piedra lleno de baches, con una notable cara de ojete, y la musicalización ambiente a cargo de… ¡¡¡Cacho Castaña!!! con un tema que no puedo olvidar más a partir de esta mañana. Decía algo cómo:

Parece una atorranta cuando canta
Parece que se deja y no se deja
Te da la sensación cuando camina
que en vez de una mujer, llegan dos minas
Parece medio loca y que provoca
porque el tango en su boca es un gemido
Parece que ya nada le sorprende
parece saber todo de la vida
parece, pero no es lo que parece
es una gata herida

Sí. Me hubiera arrojado del auto en plena marcha, pero era un auto tres puertas, es decir, que atrás no hay puertas. Estuve a punto de extirparme los tímpanos con la bombilla del mate, pero no quería pasar más vergüenzas que las que ya había pasado la noche anterior.

Mi plan era sencillo: como el lugar contaba con una suerte de pseudo-piscina, cada uno iba estar abocado a diferentes actividades: nadar, jugar algún juego violento que incluye el usufructo de balón (llámese fútbol o lo que sea) tomar sol, etc. Yo pensaba tirarme cual vaca deshidratada al sol para darle un poco de color a esta piel pálida. Pero para hacerme más amargo el fin de semana, no hubo sol, ni calor, y había una especie de ráfagas ventosas que no te permitían salir. No quedaba otra que socializar con el resto de los invitados, precisamente lo que quería evitar. Toda esa gente que no te ve nunca, y espera el momento propicio para decirte “¿Como estás? ¡Tanto tiempo!” Y como el orto, a punto del suicidio, pasando vergüenza tras vergüenza. ¿Te cuento?

Lo que no rompí, lo que no insulté, y lo que no grité en todo el fin de semana, me lo comí en pocas horas en ese festejo: no importaba si era dulce, salado, picante o suave. Comí de todo y en grandes cantidades. Mientras que las anoréxicas con cintura de avispa sumaban y calculaban las calorías de cada bocado para no excederse, yo rompía todas las reglas nutricionales.

Después de todo lo ingerido sin recelo, me quería ir: no había sol, ni pileta, ni nada divertido. Pero el asunto que nadie iba a traerme nuevamente hasta la civilización. Tuve que caminar como veinte cuadras hasta encontrar una parada de colectivo, el cual pasaba cada una maldita hora. Era lo más parecido a un gallinero con ruedas.

Ahora estoy en casa, descompuesto, enojado, y con exceso de peso, claro.


Acciones

Información

2 respuestas a “El día después”

11 02 2008
Marco Alonso (20:59:00) :

Llegue a tu blog por medio del blog de LG (por cierto, se dará la fiesta?). Nada, muy bueno el blog… no terminé de leer todo por que aun estoy en la oficina pero espero que no vuelvas a saber de “limado lindo”… como que no es!!

Estamos leyendonos!

15 02 2008
ZORRA (19:56:05) :

como siempre admiro tu forma peculiar de narrar tus historias! que a pesar de ser deprimentes no dejan de ser divertidas para mi,,,,,,
se que esto no te alegra porque diras…esta se divierte y yo tengo que vivir estas experiencias del horto!!,,pèro que queres que haga…para mi son novelescas y no me pierdo un capitulo!
Te dejo suerte y segui haciendolo por mi!

Deja un comentario

Puedes usar estas etiquetas : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>