Cojedero de Gatos…

1 02 2008

Mi amiga Julieta tiene alma de Celestina. Como no tiene nada que hacer con su vida, se preocupa mucho por procurar que sus amistades estén satisfechas en todos los aspectos. Hace reuniones donde obligatoriamente tenés que ir, porque de lo contrario ella se figura la loca idea de que te quedás encerrado en casa, en desabiyé /camisón / pijama para hacer crucigramas, sopa de letras o para mirar trágicas novela centroamericanas.

En sus peores días se le ocurre que tiene que conseguirte novio/pareja/acompañante/lo que sea. Porque, aunque ella está sola, no cree cuando yo le digo que “buey solo bien se lame”.

Ayer me llamo por teléfono la muy desgraciada para decirme que tenía alguien para presentarme.

JULIETA

Tengo alguien para presentarte

NANO

¿Otra vez la burra al trigo?

JULIETA

Ay, ¡me re gusta para vos!

NANO

Mmm… cuando decís eso ya se que es un mamarracho

JULIETA

¡No! este es diferente

NANO

¿Es Brad Pitt?

JULIETA

No

NANO

Entonces no me interesa

JULIETA

Pero es parecido…

NANO

No me digas

JULIETA

Dale, yo le hablé un montón de vos, está interesado

NANO

¿Le hablaste de mí? Juli, si te cuento las cosas es porque sos mi amiga y confío en tu discreción. No quiero que hagas de mi vida una cosa pública (o más publica de lo que la hago yo, al menos)

JULIETA

Dale, no jodas más. Venite esta noche a casa. Y lo conocés. Ves que onda.

NANO

No quiero conocer a nadie. Gracias, pero esta vez no. No te enojes.

JULIETA

Bueno, está bien. Pero veni a casa que hace mucho que no nos vemos. Le digo a él que venga otro día.

NANO

Julieta, te conozco… me hacés ir y después por “casualidad” toca el portero, y “no te queda otra que hacerlo pasar” Todo casual, vos nunca arreglás nada.

JULIETA

Bueno, entonces si me conocés dejate de joder y vení igual que yo ya le dije que venías. Si no venís a las 11 voy con él para tu casa, así que pensalo…

NANO

Sos una lesbiana hija de puta…

JULIETA

Te quiero Chau.

¡Sí! la muy lesbiana me cortó el teléfono. Pero antes de que viniera a mi casa con compañía preferí ir yo. Aunque con desgano.

Fue tan gracioso. No hizo más que presentarnos y servirnos una cerveza que se le ocurrían cosas totalmente estúpidas para dejarnos solos. “Salgo a comprar cigarrillos”, “Ay me olvidé de sacar la basura” “voy a la terraza a sacar la ropa del tendedero”. O la clásica: “voy a hacer una llamadita” y se encierra durante horas en la habitación, fingiendo que habla por teléfono cuando en realidad espía por la cerradura de la puerta la muy yegua.

Acerca de él: simpático, pero bastante desarreglado con la ropa. Un limado total, con aires de artista. Siendo objetivo, físicamente es lindo. Pero el problema fue que en un momento de esos en los que la lesbiana esta nos dejó solos, me dio un repertorio de ex novios, algunos de los cuales coincidían con los míos. Bueno, en realidad dos. ¡Inclusive hasta con el “innombrable” estuvo! Me quería tirar del balcón con tal de salir de ahí.

“Pero por amor de Dios y de la virgen se San Nicolás, esto es un pueblo” pensaba por dentro mientras sonreía y movía la cabeza fingiendo que todo lo que decía era interesante.

Por supuesto, ni bien la lesbiana hija de puta (ojalá lo leas porque sos mierrrrda cuando querés) dejó de hacerse la menesterosa, y abandonó esas escenas actuadas es las que “tenía cosas que hacer” puse la excusa (que era una verdad a medias) que tenía que madrugar, y necesitaba descansar. Y me volví a mi casa, con el número de móvil del muchacho el cual ha quedado en algún bolsillo, y perecerá mañana en el lavarropas si no lo rescato antes (cosa que no tengo el mínimo interés en hacer)

Pero la verdad, esto es un cojedero de gatos. Es una locura de todos contra todos porque esto no deja de ser un pueblo. ¡DIOS!

Me quiero sacar un pasaje sólo ida a la concha de lora. Espero que no encuentre a ningún “conocido”