Bola de chusmas

31 01 2008

Después de que Mary D, abandonó la oficina como si fuera la nominada de Gran Hermano, trajeron a un chico de otra Oficina: Cristian. Una cosa media subdesarrollada, sin muchos caramelos en el frasco.

La Sra. Papa, que siempre se siente atraída a llamarle la atención a cualquier ser vivo con tres patas, comenzó con un detallado repertorio de preguntas que le deben haber dejado las bolas a la altura del suelo al pobre pibe.

Al día siguiente, la energúmena excedida en postres continuó con sus artimañas y artilugios para captar la atención del pene nuevo de la oficina.

SRA. PAPA

¿Así que vas a ser papá?

En ese momento, Cristian pasó de su tez morena a un rojo tomate para terminar pálido como el papel. Creo que estuvo a punto de llamar a su novia para decirle que era un golfa. (Mínimo)

CRISTIAN

¡Nada que ver! Bah, ¡¡¡espero que no!!!

SRA PAPA

Es que a mi me dijeron que tu señora estaba embarazada

CRISTIAN

Pero ¿quien te dijo?

SRA PAPA

¡Claudia M.!

No se si fue por vergüenza, o por un intento de descubrir la verdad o porque tiene alma de periodista de revista amarillista, pero la rellenita empezó a los gritos a llamar a Claudia M. que sienta en la otra punta de la oficina, como a unos 8 metros. Y a los gritos dialogaron ambas.

SRA. PAPA

¿Por qué me dijiste que la señora de Cristian estaba embarazada?

CLAUDIA M.

¿Yo te dije? Ah, no se quien me lo contó

SRA PAPA

Ah, porque no está embarazada he. Y yo ya le dije a todos que Cristian iba a ser papá. Mirá como me haces quedar.

CLAUDIA M.

Bueno no se. A mi me dijeron

La gordita sin opinión propia se quedó preocupada por la imagen que de ella quedó perenne en el imaginario del grupo de trabajo. Ahora nadie la va a tomar como fuente fidedigna de información.

Yo traté de extraerme los tímpanos con un clip, pero mi intento de autoprovocarme la sordera resultó fallido. Tuve que sufrir la vergüenza ajena por ambas, que no tienen el menor sentido de la ubicación.

Si esos rumores inventados siguen dando vueltas, en cualquier momento se va a armar flor de quilombo.

 





Que cagada!

26 01 2008

Lo más emocionante del viernes, creo que fue que una tierna y dulce paloma (que no sé por qué se empecinan en asociar a estos bicho con el concepto de Paz) me cagó en la espalda. ¡Sí! Así como lo leen, me cagó en el medio de la espalda, en mi horario del almuerzo. ¿Puede ser? Tuve que volver a la oficina, meterme en la suciedad del archivo, y robarme (porque no había nadie para pedirle) una remera. Una remera gris, espantosa, con el logo de la empresa, que decía talle “S” pero me quedaba como un vestido bobo.

Por supuesto, para no cortar la racha de la semana no fui al gimnasio ¿para qué?

Por eso, el sábado, que comencé el día con una nueva energía me fui temprano al gimnasio. Y se me ocurrió que podía hacer todos los ejercicios de la semana en una sola hora ese mismo sábado. Así estuve, compulsivamente, bajando de la cinta para subir a la bicicleta, abdominales, espinales, abdominales, espinales, biceps, triceps, piernas…. me bajó la presión. me tuve que tirar en el banco del vestuario, porque me daba mucho pudor pedir una ambulancia. Retorcido por los mareos me volví a casa. Y como no podía ser de otra forma, me acosté y me dormí. O me desmayé, no sé.

A la tarde fuimos a la playa con Julieta. Había viento. Mucho. Y Julieta se quejaba , del veinto, de la arena, de la gente que pasaba, de la gente que estaba en el agua, de la gente que venía, de la que se iba. Tenía un día difícil. Pero de última la pasamos bien, tomamos unos mates y charlamos hasta que se nos secó la garganta.





Behind me… (Historia I)

25 01 2008

Nací en 1984. Por cesárea, unos pocos días prematuro.Cual espécimen raro me pusieron en incubadora por poco más de 24Hs. Mi abuela insistía por los pasillos del hospital con la idea de que había nacido deforme, “mongólico” (cómo dice ella). Mi hermana, la mayor (que en ese entonces tenía 6 años), se conmovió con mi imagen prematura, y dijo que parecía un “brujo”. Creo que fue rechazo a primera vista, el cual se vio agudizado con los años.

Ni nací deforme, ni deficiente, ni brujo, ni hechicero. Claro que no resulté ser un modelo de primeras marcas. Pero tampoco llegue al mundo cargando con los negativos vaticinios de mi abuela, ni con la desagradable imagen que de mí se hizo mi hermana.

Nada de eso. Me tocó ser el cuarto y último de los hermanos. Llegué de sorpresa, nadie me esperaba. Pero así soy yo. Nunca aviso, solo aparezco. Lo cual no me lleva siempre a ser una “grata sorpresa”, sino más bien una “verdadera pesadilla”.

Y hay cosas que uno lo marcan de niño: mis hermanas eran niñas y tenían sus muñecas yolibell. Según los relatos avergonzantes de mi madre, yo, un dulce niño de 5 años, me vestía con su delantal de cocina, le robaba las muñecas a mis hermanas, y las paseaba de esquina a esquina. Mi abuela (que vivía, y aún vive, enfrente) le gritaba a mamá que me metiera adentro, escandalizada por lo que el barrio iba a hablar. Decía que iba a salir “trolo”, “mujerngo” (que en su idiolecto quiere decir “gay” “maricón”). Y bueno, la abuela, a pesar de todo, siempre fue un poco visionaria.

Cuando fui un poco más grande, mi abuela insistió en que tenía que tomar la comunión, al igual que todos mis hermanos. Así comencé a frecuentar la Iglesia, la cual fue un referente hasta mi adolescencia: fui monaguillo, participaba del coro, y hasta estuve a punto de ingresar como seminarista. Pero pude sentar cabeza a tiempo. Mi sexualidad (todavía no autoasumida) no encajaba con la Iglesia, a la que abandoné llegando a la adolescencia sin la más mínima melancolía.

Todavía me sorprendo… si ya de pequeño era obvio que era medio “raro”, ¿Por qué mis padres se conmocionaron tanto con la noticia?





Sin ganas…

24 01 2008

Hoy sí lo tenía decido, hoy iba a ir al gimnasio.

Es que esto de ir al gimnasio, es como algo que no me convence del todo. Ah claro, porque la oficina será una mierda, pero por lo menos nos dan descuentos en el gimnasio (aunque pensándolo bien, lo deben pagar con los que nos cagan de sueldo)

Y es que con la última noticia de Mary D. ya había regresado a casa medio con los cables atravesados.

Bueno, en un momento saqué ánimo de no se donde y me puse la ropa de gimnasio. Ese ya es un paso importante, resolví el primer obstáculo.

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Soy adivino!

24 01 2008

¡Sí! Claro que lo soy. Anoche publiqué este post acerca del “mobbing” en el otro blog. Hoy, al llegar a la oficina, me enteré.. bah, nos enteramos que a Mary D. la habían sacado, supuestamente la mandaban a otra dependencia de la empresa: entiendase que esto es rebajarle su categoría, y por extensión el sueldo.

Y es que Mary D, es medio plaga, pero no por su culpa. Desde que volvió de una licencia psiquiátrica que duró unos cuantos meses, los jefes no dejaron de hacerle la vida imposible. Ya de entrada, la  ubicaron en un escritorio de espaldas al resto de los compañeros (DE ESPALDA A TODOS) y como si eso fuera poco, le pusieron un mueble adelante cosa de que esté lo más asilada posible. Hay que ser mierda digo yo ¿no?

Esto claro que dio pie para todo tipo de conjeturas colgantes de la nada: que hay una lista, con algunos nombres. Pero ese no es el caso: esto evidencia que el Mobbing es algo muy presente y de lo que tenemos que tomar conciencia para prevenirlo de entrada.

Ah, ni hablar de las jetas de sorpresa cuando Mary D. apareció a buscar sus cosas a la oficina, y saludo uno por uno con un beso como si se jubilara. Obviamente los jefes quedaron excluidos de los cariñosos besos que la susodicha repartió por toda la oficina.

Y eso no es todo señores: a continuación de la despedida se nos acerca Rosita, o Robosita, como la llaman. Ese ñoqui mal formado, con ánimo de frígida depresiva y nos dijo a mí y a mi súper compañera de área: “Bueno Mary D. no va a trabajar más en la Oficina.(que novedad, no me digas, pensé que era una joda la despedida a moco tendido), así que las tareas que hacía Mary D, ahora las van a realizar ustedes, pueden repartirlas como más les parezca.”

Ah bueno hija de una gran puta, como si tuviera poco para hacer me agragás más trabajo. Ah claro, del sueldo ni hablar, ¿aumento? ¿donde vivís?

Así que en el trabajo se viven momentos de alta tensión. Mientras tanto, las botonas de siempre, entran a escondidas a la oficina de Bocha para realizar alguna que otra “nominación espontánea” al mejor estilo Gran Hermano, con las esperanzas de atajar los golpes de antemano; y de esta forma van mandando de a poco a algunos pocos al cadalso.